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EL TURCO OCÓN, quien trajo la lucha libre al pais, haciendola de juez y declarando ganador a Tony Jackson.
Dicho y hecho, al volver, comenzaron la promoción para hacer llegar a los primeros prospectos. Y de las diversas barriadas, fueron llegando jóvenes ansiosos por aprender lances, llaves, vuelos topes y saltos mortales, integrándose a aquel movimiento que encarnaba la alegoría de la lucha del bien contra el mal que el hombre leva dentro desde tiempos inmemoriables. Fue necesario, entonces, rebautizar a los aspirantes con nombres exóticos, paganos, diabólicos, donde paso a las mascaras, las cabelleras largars, las capas, los atuendos multicolores, los rituales desconocidos. Una legión de locos comenzó a dar de qué hablar y así fueron saliendo los técnicos, los rudos, los ídolos. La lucha libre se volvió pasión y grito en el Salvador de antaño, calando hondamente en el sentimiento criollo para tomar el camino de la bohemia.
Los pioneros fueron Guillermón, Ellos surgieron entre muchos aspirante, dado que se hacían grupos de veinte y, de allí, elegían a cinco. |